Con indignación miramos cómo el aparato judicial chileno
ha absuelto a Claudio Crespo, carabinero que disparó a Gustavo Gatica,
dejándolo ciego y limitando sus capacidades personales por el resto de su vida.
Crespo disparó a matar, por lo que el hecho de que Gatica esté vivo, no quita
gravedad a la situación.
La impunidad a Crespo deja un nefasto precedente judicial,
facilitando el asesinato (llamado ejecución extrajudicial) de ciudadanos
desarmados ejerciendo el derecho a reunirse y manifestarse.
El proceso determinó que Crespo fue autor de disparos contra
Gatica, y sin embargo la justicia convierte un crimen en una respuesta normal de parte de
la policía.
En el papel, existen procedimientos que deben ser cumplidos
por las “fuerzas de orden” y no puede volverse normal el asesinato de civiles
por parte de desequilibrados revestidos de la autoridad de ser agentes del
Estado. Es inaceptable e intolerable que las policías tengan un estátus legal con privilegios y que actúen al margen de las leyes que se imponen a los demás miembros de la ciudadanía.
Puede haber ciudadanos en desacuerdo con las protestas
populares, con los desórdenes públicos, pero nada de esto se castiga con el
asesinato ni con la mutilación ni provocando discapacidades.
El CODEHS repudia una vez más los crímenes de lesa
humanidad, que no prescriben pese a la complicidad de los poderes del Estado
chileno, y en concreto la resolución que, como otras, deja libre a un criminal.
Llamamos a generar conciencia colectiva en la necesidad de establecer
normas que preserven los derechos humanos, con justicia y equidad.
Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales
CODEHS, miércoles 14 de enero de 2026

