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jueves, 7 de mayo de 2020

EFECTOS DE LA PANDEMIA EN CHILE: DESDE LA REFLEXIÓN A LA ACCIÓN

Artículo de opinión. Por Lorenzo González Cabrera, miembro del CODEHS.


NOTAS INTRODUCTORIAS

Como asociado y dirigente de la Federación Nacional de la Subsecretaría de Salud Pública y asumiendo las definiciones a las que hemos contribuido desde el momento mismo que nos constituimos en organización. Hemos avanzado en la defensa del Fortalecimiento de la Autoridad Sanitaria, y su tarea de proteger la salud de la población.

Hacerlo en la noción de las Determinantes Sociales de Salud, que nos llevan a ampliar la mirada para comprender la salud como una cuestión de seguridad nacional. Los efectos de la pandemia así lo demuestran. No es algo que sólo atañe a un grupo determinado de la población nacional sino a toda ella en su conjunto.

 La Salud y el bienestar son un desafío permanente, es por ello que creemos que hay que pasar de la declaración a la acción. De la propuesta a la protesta. El presente texto nace de la revisión de documentos anteriores y de reflexiones compartidas por compañeros a través de las redes sociales en las que nos encontramos cotidianamente. Invitamos a quienes estén de acuerdo con estos contenidos a suscribirlo.

EL VIRUS, LA PANDEMIA LA SALUD, LA ECONOMÍA Y OTRAS COSAS

La situación mundial, a consecuencias de la llegada (al parecer indefinida) de la Pandemia mundial generada por SARS – COV2, que viene afectando de diferentes maneras y en un proceso ininterrumpido a los países del orbe, ha puesto a la humanidad una preocupación nunca antes vivida.

En efecto, los contagios producidos por el Coronavirus, a la fecha, parecen ser cifras no alcanzadas históricamente, no obstante, éste se encuentra provocando altos niveles de conflictividad en algunas áreas del quehacer. La confrontación de miradas para enfrentarlo son muchas, de un lado la presión que ejercen, directamente, o a través de ¿sus? Estados en las organizaciones intergubernamentales, amenazando la reducción o suspensión de los aportes para su sobrevida (así Trump con la OMS) o como se indica en el reciente ajuste presupuestario nacional.

LA ESTRATEGIA DE LA IMPROVISACIÓN

En estos días, como ha sido desde que se instaló la pandemia en Chile, hemos visto cómo las estrategias de contención y combate han mostrado una enorme diversidad, contándose con una enorme batería de instrumentos, los que son utilizados o desechados, en los diferentes países, ya sea por énfasis específicos en ciertas miradas de salud u otras formas de priorización como es el caso de Chile, donde evidentemente la priorización se ha colocado en los aspectos económicos por sobre los de salud (salubristas, epidemiológicas y sanitarias, sean preventivas o remediales).

Los niveles de conflictividad entre las potencias, la guerra híbrida desatada, la guerra comercial, y comunicacional han creado ingentes dificultades en el mundo entero.

La caída de las bolsas, la crisis generada en el bajo precio del petróleo, la variación permanente de las divisas, provocadas por estos hechos, son cuestiones que invariablemente comenzarán a operar severamente sobre aquellos factores sociales que determinan la calidad de la salud en el planeta y particularmente en aquellos países que; como el nuestro, tienen una economía abierta y dependiente de la venta de materias primas sin elaboración, cuya depreciación será cada día mayor.

Nos encontramos en una crisis de marca mayor, sólo comparable con la gran crisis de los años 30, con las consecuencias de similar o mayor gravedad, previéndose la posibilidad de aparecimiento de una hambruna gigantesca.

Ello obliga, para encontrar salidas dotadas de un mínimo de equidad, que el Estado cumpla su tarea tendiente a resguardar los derechos humanos y sociales esenciales de la población y su énfasis debe estar orientado a esos fines, Pan Techo y Abrigo se decía en períodos de la crisis que precedentemente indicáramos, cuestiones imprescindibles para garantizar la Salud, comprendida como el goce del bienestar pleno.

Para ello resulta del todo insuficiente la reasignación presupuestaria implementada desde La Moneda, como tampoco lo hacen las medidas paliativas ¿orientadas? a los sectores más vulnerados por los efectos que la implementación a ultranza del modelo neoliberal.

No basta desarrollar una agenda pro empleo que lo único que hace es fortalecer a los mismos grandes conglomerados económicos, muchos de los cuales no han trepidado en modificar las condiciones contractuales de sus trabajadores, amparados en la Ley de Protección del Empleo, reduciéndose así los ingresos de quienes generan su riqueza y acaparando para sí los recursos que desde el gobierno se colocan a disposición de la reactivación de la economía.

Es la hora de modificar la política económica y comenzar con políticas contracíclicas que permitan mejorar la liquidez de los más desposeídos, como de los asalariados de los segmentos más bajos de esa mal definida clase media, acudiendo al tesoro del Estado y a la capacidad de endeudamiento al que, como nación tenemos; con la finalidad de aportar esta vez al desarrollo nacional y no al crecimiento del enriquecimiento de los menos que se apropian de los frutos de la producción nacional.

Fuentes internacionales, de alta credibilidad indican que en nuestro país la economía decrecerá entre un -4% y un -5%, es decir, si se suma la expectativa de crecimiento, el ¿país? “crecería” menos de un 7%, ello es lo que obliga a la adopción de las medidas que hemos indicado.

De lo contrario, seremos los trabajadores quienes pagaremos las consecuencias de la crisis, y de los provocados por la dura realidad económico social que afecta a nuestro pueblo y que la pandemia ha permitido percibir en toda su cruda realidad, en los mismos términos indicados durante las prolongadas manifestaciones de fin de año pasado que, manifiestamente ponen en riesgo la salud y la vida de la población, en el entendimiento que su condición indivisible.

NUESTRO COMPROMISO CON LA SALUD

Esa es la razón que hemos tenido a la vista cuando definimos "La Salud como una cuestión de Seguridad Nacional" la que después de más de 9 años se asume por la CUT; y con ello estamos poniendo en el centro la capacidad de análisis que como organización hemos desarrollado.  Pero lo hemos dicho, asumimos este concepto separándonos de la mirada generada bajo el concepto de “guerra de baja intensidad”, por el contrario, lo vemos desde la perspectiva integradora que la función de la Salud tiene en la sociedad. Como un valor que integra las miradas diagnósticas de los problemas y unifica rutas de salida o solución de estos.

La autoridad ha venido asumiendo una concepción autoritaria aberrante, cercenando caminos a la información e inhibiendo que desde regiones se adopten decisiones que se desmarquen del errático comportamiento que ha mostrado la autoridad central, no por una visión regionalista sino eminentemente epidemiológica.

Hemos estado durante años centrando el quehacer en el cumplimiento de metas que hacen el remedo de ser metas sanitarias al decir que engarzan con la Estrategia Nacional de Salud, que, de lo que evidentemente carece, es de una mirada integral de salud que ponga el acento en la prevención, la educación, la promoción y la fiscalización, antes que cuestiones meramente administrativas o de números que no expresan el impacto de ellas en la salud de la población.

LA PANDEMIA, UNA RADIOGRAFÍA SOCIAL

La realidad que desnuda la pandemia es que nuestro sistema carece no sólo de herramientas de intervención en el modo que la sociedad se organiza, produce y se reproduce, y de la forma que esto impacta en el acceso al bienestar pleno de la población, sin lo cual ninguna actividad de servicios o productiva puede garantizarse. Esta es la amplia mirada a la que invita el enfoque de las Determinantes Sociales de Salud. Que rescatamos de manera intransable y que coloca primero la vida, luego la economía.

La pandemia ha demostrado que cuando los trabajadores no pueden concurrir a su trabajo, los sectores poseedores ven amenazados sus privilegios derivados de la producción mercantil y la realización del producto de trabajo asalariado, y de la provisión de servicios que la haga posible, dejando explícitamente claro quiénes son los generadores de riqueza.

 

POR EL CAMINO DE LA DESOBEDIENCIA

Nos enfrentaremos a la obligación de estar en la trinchera de la salud para proveerla. Cuando desde la Moneda se está pensando en la llamada “Nueva Normalidad” o en el “Retorno Seguro” no se está considerando como se mueven las variables de la pandemia, hecho que las cifras evidenciadas durante la última semana demuestran que estábamos en lo cierto, que las entregadas inicialmente eran solamente la punta de iceberg, cuyas dimensiones aún desconocemos. Es ese manejo errático e improvisado, con desmentidos y cambios de giro contradictorios, lo que nos obliga más que nunca a propender a la movilización nacional en defensa del bienestar de la población. Esta lucha resulta estrictamente necesaria para defender los derechos, tanto los que tenemos como trabajadores, como los del resto de la población.

Está llegando la hora de confrontar a la autoridad que está pensando más en un extemporáneo programa de gobierno que en el desarrollo y fortalecimiento de Políticas de Estado, que tengan permanencia en el tiempo y que apunten a modificaciones estructurales que admitan otear un mañana mejor, a través de una nueva Constitución que implique un nuevo y mejor trato para las grandes mayorías sociales, en términos expresados en las masivas movilizaciones sociales realizadas en octubre o el 8M y que invitan a la generación de un nuevo Estado. Ello nos lleva a proponer el camino de la Desobediencia Activa que se puede expresar de múltiples formas, como ejemplos, iniciales, autoconfinamiento en lugares con brotes donde no se haya decretado cuarentena, no concurrir al Mall, hacer compras en farmacias y negocios de barrio, pegatinas de letreros que manifiesten el descontento con el modo con que se enfrentado la pandemia en ventanas y rejas, “acciones de arte” o intervenciones en plazas o lugares emblemáticos, en barrios, ciudades, provincias o regiones.

Es en esta lucha donde se probará la consecuencia, el valor y el sacrificio de cada Dirigente, Trabajador y Trabajadora por un Chile mejor. Es la hora de transitar desde la Declaración a la Acción, desde la Propuesta a la Protesta.

LORENZO GONZÁLEZ CABRERA

VICEPRESIDENTE FENFUSSAP


"Desobediencia Laboral Sanitaria"¡¡¡Ahora!!!

 

Mayo 4 de 2020

Post Scriptum: Si deseas suscribirlo eres bienvenido.

Nota de la redacción:


Sólo un gobierno popular asegura el derecho a la salud en forma integral, para toda la población, venciendo las barreras sociales, la discriminación, la falta de oportunidades. Sólo la caída del capitalismo nos asegura un sistema social justo, conforme a la dignidad del ser humano.